Una rata va andando por la calle
Una niña la recoge
La lleva a su casa
La cuida y le da cariño
La rata se siente caliente y bien alimentada
La niña se encariña
La defiende de los demás
Que no la quieren por ser una rata
La rata también quiere a la niña, pero es una rata
La niña la hace su familia
La lleva y la trae con una cadena
Le da de comer y duerme con ella
La rata camina de aquí a allá dentro de la habitación
A la niña le entretiene su compañía
Sus pasos extraños, sus raros sonidos
La rata se ahoga en la habitación
La rata quiere volver a su verdadero hogar, la calle
La niña no se lo puede permitir
Llora sin cesar, día y noche
La rata no sabe que hacer, pero es una rata
La rata huele el queso de un vecino y finalmente escapa en su busca
La niña esta desconsolada
La niña pone una cuchilla en sus muñecas
La rata ni se entera
Después de estar saciada de queso, la rata vuelve a la calle en soledad
La niña sobrevive
Nunca quiso morir en realidad
Solo quiso llamar la atención de una triste rata
La niña olvida y encuentra otra rata en una ciudad plagada de ellas
La rata sigue buscando sobrevivir alimentádonse de basura
Más la rata, aún con su pequeño cerebro, no olvida